8-M DÍA DE LA MUJER | Artículo de opinión de Sara Oviedo, responsable del área de balonmano femenino de la FMBM

8-M DÍA DE LA MUJER | Artículo de opinión de Sara Oviedo, responsable del área de balonmano femenino de la FMBM

06/03/2026

CUIDAR LO QUE TANTO NOS HA COSTADO CONSTRUIR

Cada 8 de marzo, cuando llega el Día Internacional de la Mujer, el deporte vuelve a mirarse al espejo. Detrás de cada equipo femenino, de cada pabellón lleno o de cada niña que empieza a botar un balón, hay décadas de esfuerzo de mujeres que han tenido que abrirse camino en un entorno muy masculinizado y gracias a las diferentes directivas que el balonmano madrileño ha tenido, las mujeres y el área de balonmano femenino cada vez ha tenido más peso y mucha más presencia.

Actualmente el balonmano femenino en Madrid ha crecido gracias al trabajo constante de directivas, entrenadoras, jugadoras, árbitras y familias que han creído en este deporte. Muchas veces hemos tenido que demostrar el doble para recibir la mitad: menos visibilidad, menos recursos y menos oportunidades laborales dentro de las estructuras deportivas.

Esto es una realidad que muchas mujeres del balonmano español hemos vivido. En demasiadas ocasiones, la profesionalidad de las mujeres en el ámbito técnico o de gestión ha sido cuestionada o directamente ignorada. A muchas se nos ha pedido experiencia que no se nos permitía adquirir, o se nos ha cerrado la puerta antes incluso de poder demostrar nuestra capacidad.

Por eso el 8 de marzo no debe ser solo una fecha simbólica en el calendario. Debe ser un recordatorio de todo lo que aún queda por hacer.

Uno de los mayores retos del balonmano madrileño es evitar la fuga de jugadoras en edades clave, especialmente en la adolescencia. Muchas niñas empiezan a jugar, se enamoran del deporte y crecen dentro de un equipo, pero al llegar a ciertas edades abandonan. Las razones son múltiples: falta de referentes, menos apoyo institucional, dificultades para compaginar estudios y deporte, o simplemente la sensación de que su esfuerzo no tendrá continuidad.

Cuidar el balonmano femenino significa crear entornos donde las jugadoras quieran quedarse. Significa apostar por entrenadoras en los cuerpos técnicos, dar visibilidad a las competiciones femeninas, mejorar las condiciones de los equipos y reconocer el trabajo que se hace desde la base. Significa también entender que el deporte femenino no es un complemento del masculino, sino una parte fundamental del crecimiento del balonmano y esto es lo que nuestra federación y nuestra Junta Directiva lleva trabajando desde que fue nombrada.

El balonmano madrileño tiene talento, tiene clubes con tradición y tiene generaciones de jugadoras que han demostrado su nivel dentro y fuera de la pista. A la vista está que el balonmano femenino ha crecido en número de licencias hasta superar las 2.500 fichas en pista y más de 900 en la especialidad de playa, en número de entrenadoras y de árbitras y esto es recompensa de años de trabajo de la federación que siempre ha buscado la igualdad real en sus filas.

A día de hoy el balonmano madrileño atraviesa un momento especialmente significativo: seis equipos compiten en División de Honor Plata y uno en División de Honor Oro, una realidad que pocas federaciones territoriales pueden presumir. Esto refleja claramente la apuesta, crecimiento y consolidación del balonmano femenino en nuestra comunidad.

El futuro del balonmano madrileño pasa, inevitablemente, por seguir protegiendo y fortaleciendo su base femenina. No solo porque sea justo, sino porque es imprescindible para el crecimiento del deporte. Cada niña que se queda en el balonmano es una jugadora más, pero también puede ser una futura entrenadora, árbitra o dirigente.

El 8 de marzo es una oportunidad para recordar que lo conseguido no ha sido fácil. Y que lo que queda por lograr requiere el mismo compromiso, la misma valentía y la misma pasión que han demostrado tantas mujeres antes que nosotras.

En la Federación Madrileña de Balonmano seguiremos trabajando aun más para que ninguna niña tenga que dejar este deporte por falta de oportunidades, apoyo o reconocimiento.

Porque cuidar el balonmano femenino no es una opción.

Es asegurar el futuro del balonmano.

 

Sara Oviedo es subdirectora general de la FMBM, responsable del área de Balonmano Femenino, entrenadora y ex jugadora de Leganés, Pinto y Getasur